Frente a los sistemas de escritura anteriores — como la cuneiforme de Mesopotamia y la jeroglífica de Egipto, el alfabeto representó una innovación significativa. En el ámbito de la arqueología — se considera un abecedario como una antigua epigrafía que incluye las letras de un alfabeto. También se diferencia de sistemas que no son fonográficos (como aquellos que utilizan logogramas), tales como los caracteres de origen chino.
- El alfabeto latino es uno de los alfabetos locales que los etruscos tomaron del griego.
- El alfabeto moderno tiene como antecedente directo al fenicio, ya que este siguió una línea de transmisión que abarca lo fenicio, griego, etrusco y latino.
- El alfabeto griego adoptó el fenicio, modificó el valor de ciertos sonidos consonánticos y por primera vez representó las vocales igual que las consonantes.
- El alfabeto paleohebraico proviene del fenicio, del que se fue alejando progresivamente.
Historia de los alfabetos occidentales
- Un alfabeto o sistema de escritura alfabético es un sistema de escritura formado por signos que en general representan fonemas (es decir), sonidos contrastivos para una lengua determinada; estos signos, llamados letras, se escriben en secuencias lineales de orden equivalente a las de los sonidos en la lengua oral.
- El término alfabeto procede del griego ἀλφάβετον , alfábeton,, derivado de las dos primeras letras griegas ἄλφα (alfa, α) y βῆτα (beta, β), derivadas a su vez de las letras fenicias ʾalp y bēt, que significaban ‘buey’ y ‘casa’ respectivamente.
- Probablemente los griegos conocieron este sistema de escritura en la ciudad Gibl (en el Líbano de hoy), un importante centro cultural y de comercio que llamaron Biblos; lo adoptaron en Grecia, aunque transformaron algunas consonantes y semiconsonantes en vocales.
- Este patrón histórico no se mantuvo en el alfabeto rúnico ni en el arábigo, aunque este último utiliza el llamado «orden abjadí» para sus fines de numeración.
- Los principales alfabetos occidentales han tenido su origen en el alfabeto semítico septentrional o cananeo (datado hace más de 3500 años), entre el 1700 y el 1500 a.

Ambos tipos de orden alfabético han permanecido (por tanto), bastante estables durante al menos los últimos tres mil años. La invención del alfabeto occidental tuvo lugar en las zonas orientales de la costa mediterránea, siendo los mercaderes fenicios quienes lo difundieron. El origen de los principales alfabetos occidentales se encuentra en el alfabeto semítico septentrional o cananeo (que tiene más de 3500 años de antigüedad), entre 1700 y 1500 a.C. Por otro lado, los alfabetos sursemíticos, como el surarábigo y el nortearábigo, parecen derivar, con ciertas reservas, del fenicio. Alfabeto fenicio, al ser el antecedente directo de los alfabetos modernos, siguió la línea de transmisión que abarca desde lo fenicio hasta lo griego, etrusco y latino. La palabra alfabeto tiene su origen en el griego ἀλφάβετον , alfábeton,, que se forma a partir de las dos primeras letras griegas ἄλφα (alfa, α) y βῆτα (beta, β), las cuales a su vez provienen de las letras fenicias ʾalp y bēt, que significan ‘buey’ y ‘casa’.
Alfabeto fenicio
En los alfabetos danés y noruego (las letras finales son «æ»), «ø» y «å», mientras que en los alfabetos sueco, finlandés y estonio se colocan convencionalmente las letras «å», «ä» y «ö» al final. Aunque existen numerosas similitudes entre los alfabetos de diferentes idiomas, también se pueden notar diferencias particulares en cada uno de ellos. De la lengua griega derivan los alfabetos gótico, copto, armenio, georgiano, albanés, eslavo , glagolítico y cirílico, y etrusco. El alfabeto paleohebraico tiene su origen en el fenicio, aunque se fue distanciando de este con el tiempo. Al ser más sencillo que los sistemas de escritura anteriores, facilitó una difusión más rápida.
Alfabetos especiales
Una adaptación del alfabeto fenicio es el alfabeto griego, del cual también surgieron el hebreo y el árabe, entre otros. Se define como la agrupación que se lee con un orden específico (orden alfabético) de los grafemas utilizados para representar el lenguaje, el cual actúa como sistema de comunicación. En el caso del alfabeto rúnico y en el del alfabeto arábigo (este ordenamiento histórico dejó de existir), aunque el arábigo aún emplea el denominado «orden abjadí» para la numeración.
Un sistema de escritura alfabético — conocido como alfabeto, consiste en signos que generalmente representan fonemas, es decir, sonidos avabet contrastivos en una lengua determinada; estos signos, que son las letras, se organizan en secuencias lineales que corresponden al orden de los sonidos en el habla. Los nombres de las letras fenicias (cada uno vinculado a una palabra que comienza con ese sonido), continúan siendo utilizados en los alfabetos samaritano, arameo, sirio, hebreo y griego. Algunos alfabetos contemporáneos (como la escritura Hanuno’o utilizada por comunidades indígenas en Filipinas), enseñan una letra a la vez sin un orden específico y no se emplean para la organización alfabética. El alfabeto latino se cuenta entre los alfabetos locales que los etruscos adoptaron del griego.

El brahmi y el kharosthi, según la tesis clásica, derivan del fenicio, con la particularidad del cambio de dirección de la escritura y la notación de consonantes y vocales. Los fenicios, establecidos en el actual Líbano, inventaron el primer sistema alfabético plenamente desarrollado, que contaba con 22 letras. Al parecer los primeros en escribir las consonantes aisladas fueron los pueblos semíticos occidentales de las orillas del mar Rojo y del Mediterráneo, hebreos y fenicios.
Alfabeto fenicio
En las inscripciones arcaicas de Biblos se encontraron las formas más antiguas de esta escritura (cuyo origen se remonta a los siglos XIII y XI a. Se caracterizaba por ser un sistema abjad), es decir, por ser un sistema con ausencia de vocales. La transición nace de la búsqueda de representación de sonidos individuales del habla mediante un número reducido de signos — creando un sistema más sencillo y diferenciado de los sistemas anteriores. Los estudios sobre la escritura señalan que el alfabeto es el último escalón de un proceso evolutivo que parte de sistemas logográficos y silábicos, que estaban solo destinados a las élites de estas civilizaciones. El alfabeto permitió simplificar el modo de representar el lenguaje escrito, pero esta innovación surge como el resultado del contacto cultural entre distintas sociedades del II milenio a.
También se denomina alfabeto o abecedario de una lengua al conjunto ordenado de sus letras. Un alfabeto contrasta con otros sistemas de escritura fonográficos como los silabarios, en los que no se representan fonemas individuales sino grupos de fonemas (idealmente sílabas). Sin embargo (dejaron de usarse en el alfabeto árabe), en el cirílico y en el latino.
Otros alfabetos utilizan únicamente un subconjunto del alfabeto latino, como por ejemplo el hawaiano y el italiano, que usa las letras «j», «k», «x» «y» y «w» únicamente en las palabras de origen extranjero. Los alfabetos ibéricos parecen haberse derivado del fenicio y griego. El alfabeto griego adoptó el fenicio — modificó el valor de ciertos sonidos consonánticos y por primera vez representó las vocales igual que las consonantes. Probablemente los griegos conocieron este sistema de escritura en la ciudad Gibl (en el Líbano de hoy), un importante centro cultural y de comercio que llamaron Biblos; lo adoptaron en Grecia, aunque transformaron algunas consonantes y semiconsonantes en vocales. En otros ámbitos (matemáticas, y otros sistemas formales, por ejemplo), un alfabeto es un conjunto finito y ordenado de símbolos a partir del cual se construyen palabras y fórmulas bien formadas.
